( hasta que encuentres otra
SCHWALBE amarilla )
( 40 fotos ) 50,5 x
55 x 6 cm, c/u. 1995
La moto SCOOTER SCHWALBE (
golondrina en alemán ), era en Europa del Oeste en los años 1950
un objeto de la sociedad de consumo del mundo capitalista la
paradoja es que fue retomada por la ex RDA que la produjo hasta
hace poco tiempo, por este grupo del Este. Esta obra presenta las
dificultades de los intercambios de las dos partes de Berlín después
de la reunificación.
Carro alterado

Carro alterado
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Escenarios
corrientes, a menudo urbanos, y materiales encontrados o fabricados
industrialmente, son el punto de partida de la obra de Gabriel
Orozco. Sus manos transformadoras logran, con materiales modestos,
en combinaciones inesperadas, objetos significantes que celebran lo
deshecho y lo mundano en la vida contemporánea.
Orozco,
uno de los artistas Latinoamericanos con más repercusión en Europa
y Estados Unidos, se caracteriza por la gran “fluidez” para el
uso de los distintos medios; pasa cómodamente de la fotografía al
dibujo, de la escultura a los elementos de uso cotidiano, sin perder la “hilación coherente”, argumenta Alma Ruiz,
curadora de la retrospectiva que se realizó en el Museo de Arte
Contemporáneo de Los Ángeles.
El
artista se define a sí mismo como escultor, y a partir de esta
disciplina establece una relación directa con la realidad y el
mundo circundante; creando un espacio y un tiempo específicos y nos
brinda así, la posibilidad de generar una nueva mirada. Su obra
parte principalmente del arte conceptual aunque con múltiples
referencias, entre las que se incluyen el arte minimalista y el arte
povera y abarca, aparte de la escultura, el dibujo, la fotografía,
la instalación el arte objeto y el video.
Los temas que aborda Gabriel Orozco son muy diversos. Continuamente
sorprende al espectador, quien se ve involucrado en una nueva forma
de mirar lo cotidiano, en la que lo ordinario se transforma en
extraordinario. Su arte se relaciona directamente con la
experiencia, con el mundo; es un arte vivo que va más allá de las
salas de exposición, un arte que cuestiona y consigue que el
espectador se cuestione y se encuentre consigo mismo y con su
experiencia de vida.
La
muestra titulada Gabriel
Orozco 1990-2000 exhibida en el Museo Rufino Tamayo de la ciudad
de Méjico y
posteriormente el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, lo trae
de vuelta a su tierra natal.
La
exposición compuesta por escultura, fotografía, video, dibujo,
arte-objeto e instalación recopila las obras más importantes de
Orozco de la última década, las cuales provienen de colecciones
privadas e institucionales de países como Francia, Inglaterra,
Italia, Alemania, Estados Unidos, México, Holanda e Irlanda.
Estas
100 piezas, aproximadamente, forman parte del acervo de los museos
de Arte Contemporáneo de Los Angeles, de Arte de Filadelfia, de
Arte Moderno de San Francisco, Whitney Museum of American Art,
Walker Art Center, Guggenheim de Bilbao, así como del Centro Galeno
de Arte Contemporáneo y las galerías Chantal Crousel y Marian
Goodman.
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