
Miguel Ángel, Moisés, detalle (1515)
Renacimiento Nombre en que la historia de arte damos a la revolución que se originó en las ciudades-estado del N. de Italia en el s. XIV. Manifestó esa revolución una confianza renovada en el poder y la dignidad del hombre, y fue inspirada por el desarrollo de un intenso estudio de los artistas y pensadores de la antigüedad clásica. La creciente importancia del brazo seglar en la cultura europea se reflejó en la amplia contribución al R. del mecenazgo de la aristocracia laica: algunos nobles como Lorenzo de Medici fueron, además, personas con buenas dotes artísticas. De todos modos, la Iglesia siguió siendo una gran patrocinadora, y el padrinazgo otorgado por los papas Alejandro VI, Julio II y León X a artistas como Miguel Ángel, no sólo cambió la faz de Roma, sino infl. decisivam. en el rumbo del arte europeo. A la vez que se introdujo cambios en la forma del mecenazgo, el R. también aportó una mudanza radical en la posición del artista: hasta entonces considerado como un artesano bien dotado, y hasta respetado, en lo sucesivo comenzó a ser admirado, a veces con veneración, como un ser de clase superior, como un creador inspirado. A la par que admiraba la gran inspiración artística, la sociedad renacentista también sostenía el ideal del hombre universal o multifacético, dotado en todas las artes, buen conocedor de los clásicos, competente científico, ingeniero, hábil cortesano y brillante soldado. Giotto, Masaccio, Donatello, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci originaron y perfeccionaron un nuevo lenguaje visual, que al igual que en el arte clásico, la figura y el rostro humano pasaron a ser lo más importante de la intención del artista.